domingo, 22 de diciembre de 2013

Frío día de nieve (Capítulo 1º)

Por Nicky-306

La nieve empezaba a cubrir las ventanas de la cafetería propiedad de Vanilla the Rabbit. Mucha gente se reunía allí en esos días para poder entrar en calor y tomar algo con los amigos, compartir sus vivencias, sueños y planes para la llegada del nuevo año en Mobius.

Esos días estaban más atareadas que nunca, tanto la señora Vanilla como sus dos jóvenes ayudantes, Amy y su hija Cream. Ambas ahora eran un poco más mayores y podía confiarles algunas de las tareas. Amy había cumplido ya los dieciséis años y Cream tenía tan sólo diez, pero eso no le impedía poder servir las mesas junto con su amiga. Su madre, por su parte, se encargaba de las tareas de la cocina; aunque de vez en cuando dejaba a Amy hacer alguna que otra cosa, pues la chica parecía muy mañosa en eso de las tareas del hogar. Aunque era normal, ya que Amy había vivido mucho tiempo sola y eso que Vanilla le insistió muchas veces a la chica de ir a vivir con ellas, pero Amy era un espíritu libre y decidió valerse por sí misma.

Por esos días, Amy se sentía bastante cansada pues apenas dormía unas pocas horas y su amiga no pudo evitar percatarse de ello. Aún no habían llegado las fechas críticas y no les desbordaba el trabajo; entonces, "¿por qué?" se preguntaba Cream sin dejar de preocuparse ella o su madre. Vanilla no tuvo más remedio que ir a ver lo que le estaba sucediendo a la eriza rosa, tal vez se encontrara enferma y no quería decirles nada por temor a que sintiera que les hacia falta. La coneja se acercó hasta Amy quien acababa de recoger una de las mesas del local tras marcharse unos clientes y la hizo sentarse, a lo que la chica se asustó un poco.
- ¿Sucede algo, Vanilla?- dijo preocupada- ¿Es que hay algún problema?
- No, claro que no- dijo sonriéndola con amabilidad- Es sólo que nos hemos dado cuenta de que te ves muy soñolienta últimamente. Amy, dime la verdad, ¿te desborda el trabajo? ¿Crees que es demasiado para ti?
- ¡En absoluto!- dijo un poco ruborizada- Es sólo que...
- ¿Qué?- indagó Vanilla
Amy miró de soslayo a una de las mesas un poco alejadas y se sonrojó intensamente. A continuación, bajó el tono de voz y le habló confidencialmente.
- Es que estoy haciendo un regalo para alguien especial.
- ¿Un regalo?- dijo mirando a la mesa del fondo- ¡Ya veo!
-Siempre he querido darle un regalo a Sonic, pero nunca tuve el valor para hacerlo. ¡Este año me he decidido y pienso regalárselo personalmente!
- Eso es precioso, Amy- dijo Vanilla- ¿y qué es si se puede saber?
- Bueno, es... una bufanda- dijo juntando la yema de los dedos- No sé lo que le gusta realmente.
- Creo que con este frío es un detalle muy bonito- dijo guiñándole el ojo.
- Sí, tampoco es que tuviese más opciones...- dijo apurada- No es que yo sea rica como...
- Amy- dijo seria la madre de Cream- No importa cuánto cueste, lo importante es hacerlo de corazón.
- Ya...- dijo con una triste sonrisa-, supongo que si lo acepta ya sería todo un logro por mi parte.
Vanilla se quedó mirándola fijamente sin decir ni media palabra. La verdad es que Sonic seguía sin hacerle demasiado caso a la chica a pesar de la insistencia de ésta. Estaba siempre demasiado ocupado yendo de un lado para otro, con sus amigos o tras los pasos de Sally cuando ésta no estaba estudiando para pronto gobernar. Así que era mejor no darle demasiadas esperanzas a la eriza.
- ¡Será mejor que vuelva al trabajo!- dijo Amy poniéndose en pie de un salto- ¡Las mesas no se van a atender solas! ¡Además, veo que Cream necesita de mi ayuda!
- Claro, pero si te sientes muy cansada no dudes en sentarte.
- No hará falta- dijo sonriente.

Amy se acercó hasta Cream al ver que unos clientes se estaban pasando con ella. A la pobre conejita la estaban volviendo loca con los pedidos de aquella mesa, claramente para reírse de ella, hasta que llegó finalmente Amy en su auxilio- ¿Aún no se deciden?- dijo la eriza con cara seria- Si no lo tienen claro avísennos cuando lo hagan, no podemos estar perdiendo el tiempo atendiendo a unos clientes indecisos como ustedes. El local está demasiado lleno y escasea el personal. ¿Van a tomar algo?
- ¡Hay que ver cómo está el servicio!- dijo uno de los chicos riendo- ¿Es así como tratas a los clientes?
- Sólo a los que tratan de tomarle el pelo a mi amiga- dijo la eriza sin pelos en la lengua.
- Ya sólo por esto deberías ser despedida- dijo éste echándole una mirada retadora-, fea...
- ¿Qué me has llamado?- dijo Amy levantando la mano para golpear a éste en la cara y siendo retenida desde atrás. Cuando se giró para ver quién le tomaba de la mano, se dio cuenta de que era Sonic.
- ¿Qué está pasando aquí?- dijo serio- Si no desean nada, lárguense.
- ¿Y tú de qué vas?- dijo el tipo con chulería- ¿Acaso es tu novia?
Sonic sólo sonrió y acto seguido uno por uno fueron saliendo por las puertas lanzados por los aires. Todos se quedaron pasmados en el local ante la actuación del erizo que se había hecho cargo de los tipos esos.
- Gracias...- dijo Amy asombrada- Yo...
- ¿Estás bien, Cream?- dijo Sonic agachándose a la altura de ésta para ver cómo se encontraba.
- Gracias, señor Sonic- dijo contenta- ¡Eso ha sido muy valiente de su parte!
- De nada- dijo guiñándole un ojo- Y, Amy...
- ¿Eh?- dijo sintiendo el corazón acelerado.
- Deberías controlar un poco más el mal genio y tratar de ser algo más... femenina- dijo mirando por una de las ventanas- Ya no eres ninguna niña para que te comportes de ese modo.
- Sí, tienes razón- dijo apenada- Además, no quiero que le den las quejas a Vanilla por mi culpa. Gracias.
- Bueno, los chicos y yo nos vamos- dijo Sonic mirándola por debajo de las pestañas- Te dejamos el dinero encima de la mesa. Hasta mañana.
- Gracias por su visita- dijo con una sonrisa- Hasta mañana.
Todos se despidieron de ella y de Cream para después cerrar la puerta tras de sí.
- Cream, ¿puedes recoger la mesa?- dijo casi en un susurro- Necesito ir al almacén.
- ¡Claro!- dijo contenta.
Amy la dejó sola con la tarea mientras ella se encerraba dentro de la despensa para tratar de hacer inventario. Antes de que Vanilla la llamase para hablar con ella, estaba a punto de hacerlo y se le había ido el santo al cielo. Cuando se quedó sola, suspiró pesadamente para tranquilizarse por lo que le acababa de suceder allá fuera. La eriza empezó a contar los vívires y cuando se levantó de una de las cajas sobre la que estaba contando las reservas de manzanas, se dio de cara con un espejo antiguo en la pared. Se asustó un poco de su propio reflejo a pesar de saber de la existencia del mismo; pero seguía un poco alterada por lo ocurrido. Se acercó lentamente hasta el espejo para contemplarse un momento. Había cambiado bastante durante estos últimos cuatro años, pues ya no tenía las facciones tan de niña y ahora llevaba puesta una coleta sujetando sus púas un poco más largas que antes. Se llevó la mano lentamente hacia el coletero y deshizo el nudo para dejar caer las rosadas púas sobre sus hombros. Amy sintió que se le hacía un nudo en la garganta y que las lágrimas acudían a sus enormes ojos verdes. Se tapó la boca para poder acallar el llanto que no pudo contener más.

Los días pasaban rápidamente en el calendario y se notaba cada vez más que el ambiente se preparaba para las fiestas. Todos se deseaban felicidad y reían por las calles, las parejas paseaban, los niños salían a jugar con la nieve que se había acumulado en aquella sucesión de días y se ultimaban los planes con los amigos.
- ¿La has teminado?- preguntó en un susurro Cream haciendo que Amy se sonrojara.
- Esta tarde- dijo en voz baja-, creo que terminaré esta tarde y se la entregaré.
- ¡Qué nervios!- dijo la coneja- Seguro que le va a encantar.
- ¿Tú crees?- dijo algo indecisa- Tal vez fue un error...
- ¡No digas tonterías!- dijo seria Cream- ¡Después de lo que te ha constado tejerla!
- Tienes razón- un poco más segura de sí misma- ¡Se la daré!
Cream asintió para infundirle ánimos a la chica y ambas se pusieron a trabajar arduamente pues el local estaba lleno a rebosar. Las tazas con chocolate caliente y pasteles iban y venían sin parar de la barra a las mesas y no podían tomarse ni un minuto de descanso.

Por su parte, Knuckles se acercaba hasta la mesa donde se encontraban Sonic y Tails que hablaban tranquilamente ajenos a todo lo que pasaba a su alrededor.
- ¿Por qué no me han esperado?- dijo frunciendo el ceño- ¿Les costaba tanto hacerlo?
- ¿Con el frío que hace?- dijo Sonic-, pues sí la verdad.
- No te preocupes, ya has llegado- dijo Tails- Además, no queríamos quedarnos sin sitio.
- Cierto- dijo Knuckles mirando alrededor- ¡Este sitio se ha hecho muy popular!
- ¿Y eso por qué será?- dijo Tails sonriente- ¿A qué crees que es debido, Sonic?
- Yo sólo vengo por las tartas- dijo tomando un bocado de la que tenía enfrente.
- Tú nunca fuiste muy aficionado al dulce- le recordó el zorro.
- ¿Y qué?- dijo con la boca llena- ¿Es que únicamente me tienen que gustar los Chili dogs?
- ¡Buenas tardes, Knuckles!- dijo una voz cantarina-¿Qué deseas tomar?
- Hola, Amy- dijo éste- Creo que tomaré lo de siempre.
- Entonces, marchando un chocolate- dijo guiñando un ojo al equidna.
Todos se la quedaron mirando mientras la chica se alejaba hacia la barra para pedir la bebida caliente. Cuando regresaba para llevarla en una bandeja, Amy no pudo esquivar a tiempo a un joven que se levantaba justo en ese momento al pasar por detrás de su silla, haciendo que se le derramase todo el contenido al suelo y a parte del brazo del muchacho. Amy se alteró un poco al pensar que éste se había quemado por su culpa.
- ¡Cuánto lo siento!- dijo limpiándolo con unas servilletas- ¿Se encuentra bien?
- ¡Sí! ¡No hace falta que te preocupes!- dijo tranquilizándola- No ha sido nada.
- ¡Oh, no!- dijo levantando uno de los libros del chico- ¡Se ha estropeado! ¡Se lo pagaré!
- No, sólo ha sido un accidente- dijo éste apurado- De verdad, no te preocupes Amy.
- ¡¿Qué?!- dijo sorprendida- ¿Cómo sabes mi nombre?
- Lo llevas bordado en el uniforme- dijo sonriendo.
- ¡Ah, sí!- dijo intensamente ruborizada- Con los nervios no me acordaba.
- Eres muy divertida- dijo riendo- Por cierto, mi nombre es Albert.
- Nunca te había visto por aquí antes.
- No soy de aquí- dijo éste- He venido sólo de visita.
- Oh... ya entiendo.
- Espero que nos volvamos a ver- dijo sonriéndole- Encantado de conocerte, Amy.
- Lo mismo digo- dijo un poco nerviosa- Que pases un buen día.
El chico salió por las puertas de la cafetería abrigándose bien, para después atravesar por delante de una de las ventanas y saludarla por última vez. Amy se había quedado parada al lado de la mesa, rodeada aún por el charco de chocolate y con la mirada perdida.
- ¿Tendré que esperar a que vuelvas del mundo de los sueños para que me traigas otro?- dijo una voz.
- ¿Qué?- dijo volviendo en sí- ¡Sí! ¡Enseguida!- dijo Amy disparada hacia la barra para llevarle otro chocolate al equidna que permanecía serio junto a sus otros dos acompañantes.
- Ya era hora- dijo éste.
- Lo siento- dijo ruborizada.
- ¿Te has quemado, Amy?- preguntó Tails- ¿Te encuentras bien?
- Sí, claro- dijo quitándole importancia- Gracias por preguntar.
Ésta no pudo evitar mirar de soslayo donde estaba el erizo quien permanecía callado y jugueteando con un tenedor en la crema de su pastel. Ni siquiera se había dignado en preguntarle cómo estaba. Ésta sólo suspiró y se fue hacia la barra para continuar con su trabajo.
- Pero Amy- dijo Vanilla- te has puesto perdido de chocolate el uniforme.
- Tendré más cuidado- dijo apurada.
- Amy, estás un poco nerviosa por lo de hoy, ¿cierto?- dijo la coneja sonriendo- Por qué mejor no te vas a casa y terminas aquello que tanto te preocupa.
- ¡No podría dejaros con todo el trabajo!
- No te preocupes, acaban de llegar Vector, Espio y Charmy...- dijo guiñándole un ojo.
- Bueno, en ese caso...- dijo pensativa- ¡Ya que insistes, lo haré!

Unas cuantas horas más tarde y tras pelearse con las agujas de lana...
- ¡Terminé!- dijo feliz la eriza- Ya sólo queda envolverlo y escribir la tarjeta para Sonic.
Amy escribió su tarjeta de felicitación para desearle que pasara unas felices fiestas. Luego no tuvo más remedio que ponerse en marcha a casa del erizo para darle su tan ansiado regalo- Le había costado un gran esfuerzo pero seguramente el sacrificio valdría la pena.

Cuando llegó ante las puertas se quedó parada un momento pensando que no tendría el valor suficiente para dárselo en mano, ¿y si se lo dejaba en el buzón o en la puerta, llamaba y salía corriendo? Pero recordó que Cream y Vanilla le habían dicho que esperara mejor la reacción de éste para ver qué le parecía; así estaría segura de que le había gustado. Suspiró y respiró hondo para tomar valor y cuando iba a llamar a la puerta, pudo escuchar unas risas desde el interior de la casa. Sonic había dejado una de las ventanas abiertas y podía escuchar lo que estaban hablando él y sus amigos.
- ¡Hey, Sonic!- dijo Knuckles- ¿has pensado ya en qué vas a regalar?
- ¿A quién?- dijo desconcertado.
- Pues a tus amigos- dijo con descaro- A la chica que te gusta.
- En verdad a mí ese tipo de cosas no me van mucho- dijo despreocupado- Tampoco he pensado en nada aún para regalarle a Sal. 
- ¿Y a Amy?- indagó Tails- Por lo que sé, ella sí que tiene un regalo.
- ¡En serio!- dijo Knuckles- ¡Es tan insistente! ¡A pesar de los años nunca se rinde!
- Knuckles...- dijo Tails- Ella también es nuestra amiga.
- Bueno, ahora en serio, ¿piensas aceptarlo?- preguntó el equidna intrigado.
- ¿Qué?- dijo Sonic sobresaltado- No way!, ¿por quién me tomas?
Aquello si que no esperaba escucharlo en boca de Sonic. Amy se contuvo de asomarse por la ventana y tirarle a la cara un martillazo; pero ¿de qué le serviría todo aquello si no era más que para reírse de ella? Lo único que se le ocurrió hacer fue tirar al barro la bufanda y la carta. ¿Qué sentido tenía regalarle algo que le disgustaba tanto? Aquel trabajo había sido para nada, y si no era nada más que un estorbo en su camino, nunca más le dirigiría la palabra. Tragó el pesado nudo que tenía en la garganta y decidió alejarse de allí en silencio para que no la viesen. Ni siquiera se merecía tenerla como amiga.

Continuará.

6 comentarios:

  1. OMG!! Me encanto, lo ultimo me hizo derramar lagrimas es que soy un poco sensible :'D bello, bello! Buen trabajo sigue así :D

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  2. *o* que lendoooo!!!! me encantaa!!!! adoro tu blog

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  3. wow!!! que hermoso!! me encanto tu historia!!! ya quiero ver lo que pasa en la siguiente parte!!

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  4. Bueno tenía una tarea y tenia que poner parte de una historia y me guie de esta historia pero puse otros nombres obio no pondría crema a una niña xD

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