lunes, 11 de abril de 2016

Minific: Campanas de boda (Capítulo 1)


 Fanart por Hayleigh

CAPÍTULO 1


Aquella tarde, la biblioteca del campus se encontraba casi vacía pues muchos de los estudiantes estaban preparándose para empezar sus vacaciones de Navidad. Sin embargo, Amy tenía que terminar los últimos preparativos para presentar su tesis por lo que, tras almorzar algo ligero, decidió acercarse a buscar algunos libros que la ayudasen en su tarea.

Estaba mirando atentamente las enormes estanterías cargadas de viejos tomos llenos de polvo. Los pesados volúmenes estaban colocados alfabéticamente y repasaba con el dedo índice en busca de un tratado de arqueología que necesitaba. Subió la vista y lo vio en el estante más alto del todo. Miró a su alrededor para buscar la pequeña escalera que siempre estaba disponible, pero por alguna extraña razón alguien la había tomado y cambiado de lugar. Ya era bastante tarde y aún tenía que hacer muchas cosas para tener que ponerse a indagar dónde estaba la maldita escalera. Así que miró para ambos lados del pasillo y no vio a nadie que pudiera llamarle la atención. Se agarró a las baldas de la estantería y fue escalando poco a poco, esperando que no se le cayesen todos los libros encima. Al fin consiguió alcanzar el pesado libro que buscaba, pues era un tomo bastante gordo y tuvo que tirar de él para conseguir sacarlo. Cuando obtuvo su trofeo se sintió satisfecha consigo misma; pero entonces ¿cómo iba a bajar ahora con una sola mano? Tanteó primero con un pie para tratar de alcanzar la balda de más abajo, pero con tan mala suerte que se le fue el cuerpo hacia atrás y cayó pesadamente hacia abajo. Sin embargo, su cuerpo no llegó a golpear el suelo pues alguien la tomó en brazos para salvarla.

- ¡Menos mal que he llegado a tiempo!- dijo una voz sonriente- ¡Casi me quedo sin novia!
- ¡Ay!- dijo abriendo primero un ojo y después los dos con sorpresa- ¿Qué haces aquí?
- Vine a buscarte- dijo depositándola en el suelo- Me dijeron tus compañeras de habitación que seguramente te encontraría en la biblioteca. Pregunté si te habían visto los de recepción y me indicaron que preguntaste por un libro de arqueología. ¡Y aquí estoy!
- ¡Oh, bien!- dijo sonrojada- ¿Y por qué me buscas?
- ¡Amy! ¡Teníamos una cita!- dijo boquiabierto- ¿Ya no te acuerdas?
- ¡Es cierto! ¡Lo olvidé!- dijo apenada- ¡Iré a cambiarme! ¡No tardo!
Dijo y salió corriendo sin ni siquiera dejar  terminar al erizo que acabara de explicarle adonde irían.

Más tarde se escuchó en la puerta de su habitación llamar, y Amy no podía estar más de los nervios.

- ¿Crees que será hoy la gran noche?- preguntó una de sus compañeras.
- Ahora mismo estoy hecha un flan, no me metas ideas extrañas en la cabeza- dijo Amy roja- ¿Podéis abrir?, seguro que es él.

Una de las que estaban con ella abrió la puerta y lo dejó pasar para que Amy pudiera terminar de arreglarse. Mientras, la eriza se había puesto un bonito vestido de color rojo con algunos adornos en negro,  era largo hasta las rodillas y la tela era suave y brillante. Le sentaba divinamente en su cuerpo tan esbelto. También se había maquillado un poco, no acostumbraba a usarlo pero aquella era una ocasión especial, al menos para ella.

Cuando creyó que estaba lista para su galán, salió al salón y dejó a todos con la boca abierta. Sus amigas no paraban de decirle que estaba guapísima, pero sobre todo gritaron al ver que su chico le daba un arrebatador beso en los labios para hacerle saber cuánto le gustaba. Amy no sabía ni dónde meterse, únicamente consiguió entre balbuceos despedirse de sus amigas y salir a cenar algo como tenían planeado.

La noche no podía ser más perfecta, pues su chico había reservado una mesa para los dos en el restaurante más lujoso de la ciudad y las parejas cenaban animadamente.  Decían que era el lugar ideal para declararse. ¿Sería esta su noche? ¿Por fin haría su sueño realidad de casarse? Estaba tan ensimismada en estos pensamientos que no se dio cuenta de la mirada que le estaba echando su acompañante.

- Amy, el maître está esperando a que pidas lo que vas a cenar.
- ¿Qué? ¡Lo siento!- dijo roja- Yo, yo... no sé...
- Pediré yo por los dos- dijo guiñándole un ojo- Sé exactamente lo que te gusta, te conozco mejor que a mí mismo. Espero que no sea un problema.
- No- dijo avergonzada- Estoy un poco nerviosa.
- ¿Por qué?- preguntó mirándola atentamente.
- Es que hay muchas parejas aquí y ya sabes lo que dicen de este sitio...
Nuestro erizo se quedó muy ruborizado y tosió incómodo.
- Sí- asintió- Es un lugar muy bonito y romántico, ¿no te parece?
- ¡Claro!, es ideal- dijo apurada.
Se sentiría como una verdadera idiota si no se le declaraba esa noche- ¡Amy, eres una bocazas!- pensó tratando de disimular su incomodidad.

Tras una cena deliciosa y bailar un rato en la pista con las demás parejas, ambos estaban a punto de retirarse ya. No le había dicho ni una palabra en toda la noche, era una más de las miles de citas que tenían; aunque más elegante esta vez. Simplemente no sabía lo que sentir en aquellos momentos, quería irse pronto a casa para dormir y olvidarse de todo. Pero cuando se fue a levantar de la mesa para que pudieran marcharse, fue retenida por la muñeca y miró a su novio sin saber qué quería.

- Amy, yo...- dijo con voz temblorosa- Llevo toda la noche intentando buscar el momento apropiado para decirte lo mucho que te quiero, que me gusta estar contigo y que... que... no me salen las palabras para decirte lo maravillosa que eres. Sabes que al principio no nos entendíamos bien y tuvimos nuestros más y nuestros menos. Pero con el tiempo aprendí a quererte porque tú me hiciste mejor persona. Por eso...- dijo al tiempo que con manos temblorosas sacaba una pequeña cajita del bolsillo de su chaqueta- Amy Rose, ¿quieres casarte conmigo?
- ¡Oh, Julian!- dijo lanzándose hacia él- ¡Pensé que nunca me lo pedirías!
- Vamos, Amy, no llores que me gustas más cuando ríes.
- Es que me has hecho muy feliz- dijo secándose las mejillas- ¡Y el anillo es tan bonito!
- Me da alegría que te guste- dijo riendo- Ha sido un poquito caro, pero no importa tratándose de ti.
- ¡Tenemos que preparar toda la celebración!- dijo emocionada- ¡Debemos celebrarla en South Island! ¡Seguro que mis amigos se van a alegrar mucho por mí!
- Amy, creo que mejor deberíamos celebrarlo aquí. Tengo trabajo, tú estás con tu tesis...
- ¡Puedo estudiar allí! ¡Y ya verás qué bonito es aquello!
- No puedo ir contigo, tengo que terminar de trabajar y...
- ¡Pero puedo adelantarme y prepararlo todo! ¡Me emociona tanto!
- Ya te veo- dijo cansado- No me hace feliz celebrarlo en un pueblo, es... rústico.
- ¡Para nada!- dijo decidida- Ya verás qué bonito queda todo si yo me encargo de los preparativos.
- ¡Ains!- suspiró- ¡Está bien!, no creo que pueda hacerte entrar en razón.
- ¡Gracias, cariño!- dijo besándolo- Mañana mismo saldré para ocuparme de todo.

Dicho y hecho, al día siguiente fue despedida en el aeropuerto para tomar un avión rumbo a su antiguo hogar. Seguro que se sorprenderían de verla de nuevo y prometida- ¡Prometida!- qué bien sonaba eso. Tras varias horas de vuelo, tomó un autobús destartalado que la llevaría hasta su querida Green Hill. Estaba atacada de los nervios, pues hacia cinco largos años que no ponía un pie allí y temía que no la reconocieran. Aunque de vez en cuando se hablaba por teléfono con su amiga Cream para no perder el contacto. No le había contado casi nada del resto de sus amigos o  cómo les iba. Bueno, ya le faltaba menos para averiguarlo por ella misma.

Cuando llegó, su corazón dio un vuelco y salió corriendo con maleta y todo a abrazarse a su querida amiga Cream, quien estaba acompañada por su madre. Había crecido una barbaridad y estaba casi tan alta como ella. Se notaba que ahora era una adolescente y no una niña pequeña. También se abrazó a Vanilla para saludarla y le dieron la bienvenida de vuelta a su hogar.

- Espero que no estés muy cansada de tanto viaje- dijo amablemente la señora Vanilla- Te hemos preparado un almuerzo entre las dos para celebrar que estás aquí.
- No debieron molestarse.
- ¡Por supuesto que sí!- dijo contenta su amiga- De hecho, es en tu casa.
- ¿Qué?- preguntó sorprendida.
- La limpiamos para que te sintieras lo más cómoda posible.
- ¡No me lo puedo creer! ¡Son las mejores!- dijo con las lágrimas saltadas.
- Debes estar muy cansada y es nuestra forma de darte la bienvenida.
- Muchas gracias.
- Aunque no te esperes un recibimiento caluroso- dijo entre dientes Cream- Han habido ciertos roces entre los chicos últimamente y... bueno, ya te enterarás del resto por ti misma.
- ¿Ah, sí?- dijo preocupada- En fin, vamos.

Amy no podía dejar de preguntarse a qué se estaba refiriendo su amiga Cream. Siempre habían sido los mejores amigos y su mundo era un lugar feliz a pesar de las amenazas de Eggman, al que ninguno tomaba muy en serio. Al llegar hasta las puertas de su antigua casa vio un reducido grupo de gente. Había varios de sus vecinos más cercanos y pudo reconocer el pelaje amarillo de su querido amigo Tails. Estaba más alto que ella y le sonreía animadamente. Fue a abrazarse a él con alegría y al fin pudo sentirse de verdad en casa.

- Amy, no sabes lo contento que estoy en verte de nuevo.
- Y yo. Hacía un tiempo que no nos veíamos. ¡Has crecido tanto!
- ¡Jajaja!, supongo que tras cinco años no pensarías que me iba a quedar como un niño pequeño.
- Claro que no- dijo contenta- Por cierto, ¿dónde están Sonic y Knuckles?
Tails puso una cara extraña y después la miró con sarcasmo.
- Siento decirte esto, pero... por allí viene Sonic.
- ¡¿Sí?!- dijo girándose para ver venir un erizo gordo, lento y desaliñado.
- ¿Qué sucede, Amy?- preguntó Tails con una sonrisa ladeada- ¿No piensas saludarlo?
- Cla-claro- dijo roja como un tomate- Sólo estoy esperando que se acerque. Lo recordaba más... rápido.
- Es por el sobrepeso- dijo riendo.
- ¡Y una mierda!- dijo una voz enfadada a sus espaldas haciéndose girar a los dos sorprendidos- ¿Te crees muy gracioso? ¿Por qué no vuelas y te pierdes? ¡Oh, espera!, no puedes porque te pesa el culo enorme que has echado de estar encerrado en tu laboratorio como un ermitaño. Incluso me sorprende verte aquí.
- ¿Por qué no te esfumas como haces siempre?- dijo retenido por Vanilla y Cream- ¡Es lo que mejor se te da! Hacía meses que no te veíamos el pelo por Green Hill, ¡no veas qué tranquilidad!
- ¿Ya están discutiendo?- dijo Knuckles- Pensaba que al menos estando Amy de vuelta tratarían de llevarse mejor.
- Pero ¿acaso piensas?- dijo Tails mordaz.
- Mira, cerebrito, como sigas insinuando que soy tonto...
- ¡Ya basta!- gritó Vanilla- No ven que Amy no sabe nada de su enemistad.
Todos la miraron apenados y vieron que la chica tenía las lágrimas saltadas en sus verdes ojos.
- Tranquila- dijo ésta- Estoy bien, es sólo que tenía tanta ilusión por compartir las buenas noticias con todos ustedes. No pensaba que...
- Lo siento, Amy- dijo Tails - Será mejor que te dejemos tranquila y descanses.
- Sí, será lo mejor- contestó Cream echándole una mirada retadora.
Todos decidieron volver a sus casas, excepto Sonic que permaneció allí parado mirando cómo se alejaban Tails y Knuckles sin hablarse.

Había cambiado bastante. 
Ahora era más alto y corpulento; su mirada se había vuelto dura y era mucho más serio que antes. Conservaba una buena figura y no había perdido su velocidad para tranquilidad de Amy, quien suspiró aliviada al ver que no había cambiado tanto en su ausencia.

- Vamos, Amy, tendrás hambre- dijo Vanilla haciendo que dejara de mirarlo fijamente.
- Sí- dijo al tiempo que iba a coger su maleta cuando la retuvo Sonic y la tomó él mismo.
- Te ayudaré a cargarla. Es lo menos que puedo hacer después de este bochornoso espectáculo.
- No... no te molestes- dijo roja.
- No es ninguna molestia- dijo sonriendo por primera vez desde que lo vio.

Aún seguía teniendo esa sonrisa maravillosa que le hacía sentir mariposas en el estómago. De hecho, estaba más guapo que antes. Pero ahora estaba comprometida con un chico estupendo que la amaba mucho, ¿qué más podía desear?

Cuando entró a su casa vio que estaba como la había dejado. Vanilla y Cream se habían encargado de adornarla y mantenerla caliente para cuando llegase ella, pues por las noches ya estaba refrescando. Pronto empezaría a nevar en la zona y todo se vería tan blanco como su vestido de novia.

- Amy, ha sido estupendo volver a verte- dijo Sonic sacándola de su ensoñación.
- ¿No te quedas a almorzar?- preguntó sorprendida de que se fuera tan rápido.
- No, tengo cosas que hacer- dijo serio- Pero nos veremos pronto, y ahora estarás aquí.
- Sí, claro.
- Es bueno que hayas regresado con nosotros- dijo abrazándola por primera vez en su vida y haciendo que le ardieran las mejillas- Procuraré acercarme a verte en cuanto pueda.
- Como quieras- dijo sorprendida mirándolo.

Sonic se despidió también de Vanilla y Cream antes de echarle una última mirada a Amy y sonreírle. El corazón de la eriza bombeaba con fuerza. ¿Había sido buena idea volver a su casa para reencontrarse con su antigua obsesión?

Continuará.


12 comentarios:

  1. Tengo una duda ya habías publicado esta historia? Porque igualmente me sorprendió cuando le piden matrimonio a Amy y yo pensando que era Sonic jeje saludos.

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    1. Sí, pero por desgracia la tengo que volver a resubir. Espero que te guste.

      Saludos.

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    2. Claro que me gusta esta historia y como las demás que has escrito saludos.

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  2. Me preocupe algo cuando mencionaste eso de "erizo gordo" jajaja XD, pero el capitulo estubo bueno, algo que dice que ese tals julian es un chico de esos ricos, bueno ¡sayonara!

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  3. Hasta hoy entiendo lo del erizo gordo xD

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  4. Que Lindo pero que sucedio con el otro y Rose Amy y Sonic Que Ha Sucedido O.o

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  5. me gusto mucho
    pero puedo decirte algo dime alguna vez sega se a vurlado de sonamy
    porfissssss contesta quiero saver :(

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    1. Algún payaso americano seguramente; pero SEGA Japón jamás. De hecho, la tienen siempre muy en cuenta. Saludos. ;)

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    1. Lo de la "Friendzone" fue un juego de palabras cuando le dio al tonto de Aaron Weber por los memes para dar pistas sobre los juegos de aniversario.

      La verdad es que la mayoría de memes ni tienen gracia, será para los estadounidenses, porque para el resto de los mortales no se sabe qué quieren decir o parodiar. Así que no hagas mucho caso.

      Saludos.

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    2. Ah, dentro del meme estaban las palabras zone y stage.

      Zone: las zonas se le conoce a las fases clásicas (Sonic Mania)
      Stage: a las fases a partir de los Adventures (Sonic 2017)

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  7. ¿Soy la única que se imagino a Sonic muyyy gordo? , creo que si X'DD jajaja no paro de releer esa parte! me da mucha risa! , jajaja! XD , muy buena historia! tienes talento! =3

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