viernes, 15 de abril de 2016

Minific: Campanas de boda (Capítulo 5)


Fanart por Chicaaaaa


 CAPÍTULO 5


Amy sintió como la sangre la abandonaba la cara y salió corriendo a quitarle a Sonic el niño para comprobar que seguía estando bien. El pobrecito estaba envuelto en una manta y dormía plácidamente. Sonic se había quedado con la boca abierta al ver que ésta se lo había arrebatado de las manos sin darle siquiera tiempo a explicarse.

- ¡No vuelvas a asustarme de esa forma, Sonic the Hedgehog!- dijo en un susurro enfadado- ¿Qué es esa historia? ¿Quién se ha ido?
- Lo siento si te asusté- dijo apurado- Me refería a Fira.

La eriza lo miró seria y lo invitó a pasar, pues estaba helando a esas horas de la madrugada. Una vez que entró, le dio al niño para tratar de encender la chimenea y que entraran en calor.

Sonic parecía algo abatido a pesar de que horas antes le había confesado a Tails que no amaba a esa chica. Aquello la estaba molestando, pero no podía juzgarlo sin conocer toda la historia; así que preparó café y sacó algo para comer por si tenía hambre.

- Sonic, ¿te encuentras bien?
- Yo... -dijo sin poder terminar pues le sobrevino el llanto- ¿Qué voy a hacer ahora?
- ¿Qué?- dijo sorprendida- Sonic...
- No puedo cuidar de un niño solo- dijo apenado- ¡No sé hacerlo!
- Me estás queriendo decir que, ¿Fira ha abandonado a su propio hijo?
Éste asintió lentamente mientras se secaba las lágrimas.
- Se ha vengado de mí- dijo serio- Nos escuchó hablar a Tails, a ti y a mí esta tarde, ¿recuerdas? Me dejó una nota en casa en la que explicaba que si tanto quería al niño, me lo "regalaba". No necesitaba imponerme su presencia, pero que tampoco iba a cargar con un lastre así. Ahora es libre para empezar una nueva vida, en una nueva ciudad... ¡Dios, cómo he sido tan tonto!

Amy lo miró con profunda tristeza. La verdad es que Sonic no se merecía un trato así, sobre todo después de hacer tanto por esa chica; pero tampoco era justo recriminárselo a ese pobre niño indefenso. La situación se había complicado bastante.

- No te preocupes, Sonic- dijo ésta-, puedes contar conmigo para lo que quieras.
- Por eso he venido aquí- dijo mirándola- No se me ocurría otro sitio donde ir.
- A ver cómo hacemos para acostarlo...
- Amy, ¿qué está pasando aquí?- preguntó Julian que acababa de levantarse al escuchar los murmullos en el salón. Éste miró a Sonic con odio al ver que se encontraba otra vez molestándolos, y a esas horas de la noche. Aquello era el colmo del descaro- ¿Tú otra vez?
- Lo... lo siento- dijo apurado- Necesitaba hablar con Amy.
- ¡¿Y no podías esperar a que se hiciera de día?! ¡¿Tenías que venir a estas horas?!
Adrian empezó a llorar asustado y Amy corrió a cogerlo en brazos para tratar de calmarlo.
- ¡Julian! ¡No hacía falta gritar así! ¿No ves que has asustado al niño?
- Amy, te lo digo en serio- dijo enfadado- Tienes que arreglar esta situación.
- ¿Cómo? ¿A qué te refieres?
- Tienes que elegir entre este cretino, que se cree que puede meterse en nuestras vidas, o yo.

El corazón de Amy empezó a bombear con fuerza y las lágrimas empezaron a caerle por las mejillas. ¿De verdad estaba hablando en serio? ¿Tenía que elegir entre Sonic y él? 
- Amy- dijo Sonic poniéndole la mano en el hombro- Gracias, pero no quiero que se separen por mi culpa.
- Sonic...- dijo llorosa.
- Dame a Adrian- tomándolo en brazos- Ya nos las arreglaremos, de alguna manera.
- Espera un momento- dijo Amy al tiempo que salía corriendo a su habitación.
Al cabo de los cinco minutos salió vestida ante la mirada atónita de los dos erizos que no comprendían nada. Julian la miraba con el ceño fruncido, mientras que Sonic no entendía aún de qué iba todo aquello.
- Me voy a casa de Sonic a pasar la noche- sentenció Amy- Si me quieres, te quedas hasta que yo vuelva por la mañana. Y si decides marcharte... te deseo buen viaje. Puedes seguir durmiendo en mi cama hasta que se haga de día, así no te molestaré más.
- ¡Amy!- gritó éste- ¡¿Estás hablando en serio?!
- Más que en toda mi vida- dijo mirándolo a los ojos, seria- Vamos, Sonic.
- ¿Quieres que vayamos a mi casa?- dijo sorprendido- Creo que sería mejor...
- ¡He dicho que vamos!

Ambos  salieron por la puerta ante la mirada de furia del novio de Amy. Corría un frío helado a esas horas de la noche, y tuvo que arrebujarse bien en el abrigo que llevaba puesto. Sonic decidió que era mejor ir a su paso, así que le entregó al niño y cargó en peso con ambos. La eriza jamás pensó que pudiera tener tanta fuerza, y al cabo de los diez minutos se encontraron frente a la puerta de la casa de Sonic. Abrió para que pudieran pasar y, cuando lo hizo, a Amy se le cayó el alma al suelo. ¿Qué era aquel desorden? ¿De verdad allí había vivido una mujer?

En el fregadero se acumulaban pilas de platos sucios, algunos con comida seca. Varias prendas de ropa estaban esparcidas por la sala, ni siquiera quería saber cómo estaba el baño. Miró a Sonic con una ceja alzada y éste enrojeció ante la cara interrogante de su amiga.

- Te diría que bienvenida a mi hogar, pero...
- Sí, mejor que nos quedemos callados y tratemos de acostar a Adrian para que descanse.

Amy meneaba la cabeza al ver cada una de las habitaciones. Realmente Sonic necesitaba mucha ayuda y, viendo aquella situación, sintió que había hecho bien.

- Creo que se ha quedado dormido- dijo apurado Sonic- Bien, mi habitación es por aquí...
- ¿Qué?
- Tú duerme en mi cama, y yo dormiré en el sofá- dijo rojo- Es lo menos que puedo hacer después de haberte metido en todo este lío; aunque de algún modo te lo compensaré.
- No hace falta- suspiró- , pero te agradezco la intención. Sólo quiero dormir y no pensar.
- Hablaré con Julian mañana.
- Eso, si sigue en mi casa- dijo apenada- Buenas noches, Sonic.

A la mañana siguiente, Sonic sintió un leve peso encima de él. Abrió los ojos con lentitud para observar la carita atenta de Adrian que acababa de despertarse y fue a buscarlo al sofá. En aquel momento le vino un agradable olor y miró desconcertado a su alrededor. Amy había limpiado toda la casa y estaba calentando algo en el fuego que emanaba un delicioso aroma. Dejó a Adrian en el suelo y se levantó finalmente para ir hasta la cocina y contemplar a la eriza trabajar.

- Buenos días, Amy- dijo con timidez- Quería darte las gracias... por todo.
- No tienes que darlas- contestó volviéndose hacia él- Es un placer poder ayudarte, y tampoco me parece justo todo lo que te está pasando.
- Yo me lo he buscado solo- dijo con una pequeña sonrisa- ¡Aunque tampoco tenías que haberte molestado tanto! ¡La casa ha quedado increíble!
- ¡Oh! Es que no podía dormir.
- Es por Julian, ¿cierto?- dijo apenado- Hablaré con él para aclararle que sólo somos amigos y que no siento nada más que una profunda amistad por ti.
- Ah, vale...- no sabía qué más decir ante esa confesión.

Menos mal que llegó Adrian para quitarle algo de tensión al ambiente porque no sabía qué sentir en esos momentos. Por unos segundos se había sentido algo decepcionada con Sonic.

- Mami... -dijo el pequeño tirando de la mano de Sonic.
Sonic se la apartó con brusquedad ante la mirada atónita de Amy.
- Ven, Adrian- dijo tomándolo en brazos- Mira que rico para desayunar.
Los tres se sentaron a la mesa y le empezó a dar de comer mientras Sonic la observaba con seriedad.
- No sé a qué ha venido eso- dijo molesta-, pero es la última vez que tratas así al niño. No tiene la culpa de tener una madre como esa y creí que él te importaba.
- Y me importa pero, ¿qué se supone que debo hacer con un niño tan pequeño?  ¡Nunca comprenderá que su madre nos ha abandonado! Se pondrá a llorar y seguro que yo con él porque estoy totalmente perdido. ¡Soy un guerrero y no una niñera! ¡No ves que puede estar en peligro si se queda conmigo! ¿Qué sucedería si Eggman volviera a atacar?
- Sonic, no estás solo, me tienes a mí. Además, puedes contar con Cream y Vanilla; seguro que se prestan a ayudar si se los explicamos. Anímate, verás que todo tiene solución.
- Y cuando te cases, ¿crees que Julian te permitirá pasar tiempo con nosotros?
- Bueno, tendrá que comprender...
- ¿Comprender? Estaría igual de celoso si fueras mi esposa y quisieras pasar el tiempo con otro. Jamás podría compartirte con otra persona que no fuera yo mismo- dijo al tiempo que se levantaba serio y se marchaba de la cocina dejando a Amy desconcertada.

Después del desayuno, Sonic llevó a Adrian a la guardería como cada mañana.
Mientras, Amy había regresado a su casa temiendo no encontrar a su novio para cuando ella llegara; pero se equivocaba y pudo verlo sentado serio mirando la televisión. Su corazón empezó a latir con fuerza al ver que al menos la había esperado hasta regresar.

- Estoy en casa- dijo para ver si reaccionaba.
- Pensaba que te ibas a quedar a vivir con ellos- dijo apagando la televisión- Un poco más y hubiera cogido las maletas.
- Lo siento- dijo ruborizada- Estuve ordenando un poco la casa y les he dejado algo para comer, así no tendrán que depender tanto de mí. Además, pienso hablar con mis amigas de esta situación para tratar de ayudarle. Comprende que estaba asustado de verse solo con un niño que ni siquiera es suyo. ¿Sigues enfadado conmigo?
- Amy- suspiró- Supongo que no puedo evitar sentir celos de ese tipo. Desde que llegué no ha parado de abrazarte, llamarte... ¿Pretendes que esté conforme con su actitud?
- No, claro que no. ¡Pero no debes temer nada porque él nunca ha sentido nada por mí!
- Todos cambiamos de opinión- dijo mirándola serio- Amy, siempre temí que regresaras a Green Hill exactamente por esto. Cuando nos conocimos no parabas de hablar de Sonic por aquí y Sonic por allá. Tuve muchísima paciencia hasta que conseguí que te fijases en mí, pero ya veo que sigues enamorada de él.
- ¡No! ¡Eso no es cierto!- dijo abrazándose a él- Por favor, no me digas que quieres cancelar la boda. Si quieres podemos irnos a Spagonia hoy mismo, no me importa casarme lejos de aquí si eso te hace feliz. Seguro que mis amigos también pueden ir; aunque aquello no es tan bonito como esto.
- No hace falta- dijo acariciándole el pelo- No voy a cancelar nada.
- ¿De verdad?- preguntó con las lágrimas saltadas.
- Sí, voy a dejar que te encargues de la boda como te prometí. Voy a tener que volver yo solo, pero regresaré cuando lo tengas todo listo. Confío en que harás lo correcto y estarás más tranquila para prepararla con tiempo.
- ¡Oh, Julian!- dijo abrazándolo con fuerza- Te agradezco que vuelvas a confiar en mí.
- Lo hago porque te quiero, Amy- dijo tomando su cara entre sus manos y dándole un tierno beso en los labios. Justo en ese momento fueron interrumpidos por un carraspeo que sonaba desde la entrada.
- Perdón, la puerta estaba abierta- dijo Sonic apurado- Vine a pedir disculpas por lo de anoche y empezar desde cero. Soy Sonic the Hedgehog- dijo alzando su mano.
- Julian- estrechándosela- Encantado de conocerte. Amy ya me ha explicado todo y acepto tus disculpas, Sonic.
- Gracias- dijo serio.
- ¿Me acompañas a la estación, Amy?- preguntó Julian yendo a buscar sus maletas- No quiero que se vaya el autobús sin mí.
- ¿Se va?- preguntó Sonic preocupado.
- Sí, para volver al trabajo; pero la boda sigue en pie.
- Me alegro mucho por vosotros.
- Yo también, ya no sabría vivir sin él.

Continuará.

4 comentarios:

  1. No se si sentirme feliz porque fira se fue y dejo en paz a sonic o triste porque dejó a sonic solo con adrian

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  2. Imaginense quedar a cargo de un niño sin saber que hacer? Lo bueno que siempre contaremos con alguien que nos ayude no? Que bueno que Sonic no esta solo y sus amigos lo ayudaran .

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