martes, 19 de abril de 2016

Minific: Lo que más deseo (Capítulo 1)


Fanart por Wendyatticus
 
CAPÍTULO 1

Cuantas veces habremos oído la expresión "cuidado con lo que deseas porque podría hacerse realidad". Ojalá yo hubiera puesto más atención y ahora no me vería en esta situación. Sólo un milagro podría salvarme, pero...

Todo sucedió unos pocos meses antes de convertirme en quien soy ahora. Yo había vivido mi vida de la forma más tranquila posible y con buenas amistades; pero yo quería algo más, quería que él se fijase en mí. Pero siempre fui insignificante y no era nada fácil que me tomase en serio. Ojalá pudiera volver el tiempo atrás.

Mobius, mes de Enero.

La nieve se acumulaba en las calles de aquella pequeña ciudad circular llamada Mobotrópolis. Casi nadie se atrevía a salir de sus casas por el frío que estaba haciendo últimamente y lo mejor era mantenerse ocupado mientras pasaba lo peor del invierno. Pero Amy ya estaba aburrida de estar en su casa; así que se armó de valor y se puso el abrigo más grueso, una enorme bufanda al cuello y unas manoplas de lana. Seguro que así no podría enfriarse. Pero nada más asomar la nariz por la puerta le recorrió un intenso frío por todo el cuerpo y se abrazó a sí misma. Aquello era una completa locura, pero no quería permanecer más tiempo encerrada y se puso a caminar por la calle abajo.

Se había cruzado con un par de personas, gente que iba a comprar provisiones para no tener que salir durante esos días. Estaba haciendo un frío de lo más anormal y las noticias del tiempo no parecían que fueran a mejorar. Tenían una ola de frío polar y todavía duraría varios días más. Amy siguió su camino sin prestarles atención, hasta que escuchó cerca una voz que le hizo palpitar su corazón. Sabía que no podía estar encerrado más de dos días en su casa sin ninguna actividad y ahora se alegraba de haberse aventurado a salir con aquel frío glacial.

- ¡Hola, Sonic!- dijo desde lejos temblando de frío.
Éste se volvió lentamente y la miró con cierta sorpresa. Se acercó hasta ella y le devolvió el saludo. ¿Qué haría ella allí?, se preguntaba.
- ¿No crees que estarías mejor en tu casa al lado de un gran fuego?- dijo mirando las mejillas coloradas de la chica- Pareces estar pasándolo mal, Amy.
- ¡Qué va! ¡Para nada!- mintió- ¿Y qué hay de ti? ¿No tienes frío?
- Por mí no debes preocuparte- dijo orgulloso- Con la cantidad de ejercicio que hago corriendo es difícil que pueda sentir el frío; así que...- dijo Sonic dispuesto a marcharse.
- ¡Espera!
- ¿Y ahora qué?- suspiró- No tengo todo el día.
- ¡Qué desagradable!- dijo frunciendo el ceño- ¡Sólo quería invitarte a tomar algo!
Sonic pareció entre sorprendido y abrumado. Aquello se parecía demasiado a una cita.
- Yo... la verdad es que... bueno...
- ¿No quieres?- dijo enfadada.
- Supongo que podríamos ir a tomar un té o un café.
- ¡Sí!- dijo contenta- ¿De verdad?
- Hum...- asintió.

Amy lo tomó por el brazo y Sonic no pudo evitar suspirar largamente. La verdad es que no quería crearle falsas esperanzas a la joven eriza. A pesar de contar ya con 16 años, seguía empeñada en no querer ver que estaba enamorado de otra persona. Por mucho que sus amigos le dijeran, por más que le demostrara indiferencia, Amy nunca se rendía. Era digna de admiración por esa parte, nunca había visto a nadie más perseverante que ella y no pudo evitar sonreír.

Llegaron a una cafetería cercana y Amy pudo quitarse por fin el pesado abrigo que llevaba encima. Dentro hacía un calor bastante agradable y muchos mobians se encontraban allí hablando animadamente. Eran los pocos que se habían atrevido a salir y disfrutaban de una buena taza de café o chocolate caliente. Ambos se acercaron hasta una de las mesas y tomaron asiento, para ser atendidos casi al instante.

Amy no se podía creer aún la suerte que había tenido ese día. Encontrarse a solas con Sonic era uno de sus sueños más anhelados, y se estaba haciendo realidad. De pronto, sonó nuevamente la campanilla del establecimiento y adiós a su sueño de estar a solas con su amado, por allí llegaba también Tails resoplando y frotándose los brazos para entrar en calor. Y, por supuesto, Sonic no tardó en hacerle señas para que se acercara hasta ellos.

- ¡Tails! ¿Creí que te negabas a salir?- dijo contento- ¿Por qué no te sientas?

El zorro miró la cara de Amy y un tremendo escalofrío le recorrió la espina dorsal. La chica no parecía tener muchas ganas de que se sentara, pero Sonic le estaba insistiendo tanto que al final no pudo evitar tomar asiento al lado de éste.

- No tenía más remedio que salir por más piezas para mi nueva invención y, como me cogía de paso, he entrado para comprar algo caliente para el camino. ¿Y vosotros...?
- Acabo de cruzarme con Amy- dijo apurado-, ya sabes...
- ¡Oh, ya veo!- tratando de disimular- ¡Qué bien!, ¿no?

Una vez más, sonó la campanilla para dejar aparecer ahora nada menos que a Knuckles. Amy se llevó una mano a la cara, no le gustaba ese tipo. Siempre se había metido con ella y tenían una especie de rivalidad amistosa, casi tanto como la de Sonic y el equidna.

- ¿Qué está pasando aquí? ¿Os reunís todos y no me avisáis?
- No es eso- se adelantó a decir Sonic- Nos acabamos de encontrar por casualidad.
- Ya me parecía a mí- dijo echándole una miradita a Amy y sonriendo de lado.

La chica estaba cada vez más enfadada y aburrida, Sonic no paraba de ignorarla para charlar con sus amigos. Y ella que creía que iban a pasar una tarde agradable ellos dos solos... Pero si pensaba que eso era lo peor que le podía pasar esa tarde, se equivocaba.

Se abrió una vez más la puerta para dejar entrar a Sally Acorn acompañada de sus amigos Bunnie y Antoine. En cuanto los vieron, los saludaron y se sentaron con ellos sin ni siquiera pedir su opinión. Aquello ya no parecía la cita que tanto había esperado, y lo peor es que Sonic no paraba de hacer tonterías delante de ella. Tenía que reconocer que Sally se había convertido en una chica muy guapa y de bella figura. No es que ella no lo fuera pero parecía que nadie se daba cuenta que ella también había cambiado y se estaba convirtiendo en una mujer.

La tarde estaba avanzando y se sentía cada vez más desanimada, hasta que se levantó ante las miradas de sus amigos que estaban hablando alegremente. Amy trató de poner la mejor cara posible para despedirse de ellos y se dio media vuelta para marcharse.

- Amy- dijo una voz a su espalda- ¿Necesitas que te acompañe?
- Gracias, Tails- dijo casi en un susurro- No es necesario.
- Pero es bastante tarde y las calles están vacías- dijo preocupado el zorro.

Amy miró a Sonic que seguía hablando tan animadamente con Sally ajeno a las preocupaciones de su amigo. La chica no pudo evitar sentir que al fin se le rompía el corazón en miles de pedazos. ¿Cuánto tiempo había permanecido tan ciega? Se giró de repente y salió corriendo del local ante la mirada atónita de todos.

Corrió todo lo que las piernas le respondían, sin un rumbo fijo al no ver con sus propias lágrimas que las sentía como fina escarcha clavándose en sus mejillas. Tropezó con algo en la fría nieve y se levantó golpeando el suelo- ¡Estúpida! ¡Estúpida!-, se dijo llorando en silencio. Se incorporó casi tambaleante y miró a su alrededor. Se había dirigido al bosque de Knothole sin darse cuenta y se puso a andar directamente hacia un pequeño lago que ahora parecía un bello cristal de plata al tener la superficie congelada. Lo miró con la vista perdida y sintió que su corazón estaba igual de helado que el agua que tenía frente a sus ojos. De repente, sintió un crujido a sus espaldas y se sobresaltó temblando de miedo.

- ¿Quién está ahí? ¡Estoy armada!- dijo convocando su enorme martillo.
- N-no te preocupes, Amy- dijo una voz casi infantil- Soy yo.
- ¿Cream?- preguntó sorprendida- ¿Qué haces tú aquí tan tarde y sola?
- Vine a coger setas- dijo mostrándole una cesta de mimbre- Se me ha pasado la hora sin querer, ya regresaba a casa. ¿Y tú?
- ¿Yo?- dijo con una triste sonrisa- Supongo que necesitaba estar sola.

Ambas se pusieron a caminar hacia la casa de la coneja que contaba ya con diez años. Siempre había sido una gran amiga a la que podía contarle todo, era bastante madura para su edad y muy educada. Su madre la había enseñado realmente bien y se alegreaba internamente de haberse encontrado con ella. Durante la caminata le había contado todo lo que había sucedido aquella tarde y Cream no pudo evitar morderse los labios al ver lo mal que se encontraba Amy, pero ¿qué podía hacer ella? Todos sabían que Sonic jamás se fijaría en su amiga.

- ¡Oh, Amy!- dijo preocupada- ¿Por qué no te rindes y lo dejas? ¡Eres una chica maravillosa y cualquier chico con la cabeza bien plantada se fijaría en ti!
- Yo no destaco como Sally- dijo apenada- ¡Jamás nadie se fijará en mí!
- No deberías pensar así- dijo mirándola fijamente- Será mejor que vayas a casa y duermas. ¡Ya verás como mañana piensas de manera bien distinta!
- Sí, ya es tarde y estás helada- dijo temblando también ella- Hasta mañana.
- ¡Hasta mañana!- dijo alegre para animarla aunque sin conseguirlo.

Cuando Amy llegó a su casa todo estaba en el más absoluto silencio. Ni siquiera tenía ganas de comer, se le había quitado el apetito. En su lugar, corrió a encender un fuego que la calentara, pues se sentía helada hasta los huesos; sin embargo, ¿era por el frío de la noche o por la decepción de aquel día? Jamás en su vida se había sentido tan desplazada por Sonic. Desde que llegó Sally a la cafetería ya no la había vuelto a mirar más y ni se había dirigido a ella una sola vez. Cómo había sido tan ciega todo aquel tiempo para no darse cuenta que ella no tendría ninguna oportunidad siendo quien era. Seguramente si se marchara nadie la echaría de menos, era un ser insignificante...

- ¿Por qué me duele tanto el pecho? ¿Por qué no puedo dejar de llorar como una niña estúpida?- se preguntó a sí misma entre lágrimas- ¡¿A quién le importa lo que me pase?!

Se secó las lágrimas con el dorso de la mano y se encaminó a su habitación para tratar de dormir algo; pero en mitad de la noche se despertó sobresaltada y se sentó al borde de la cama. No podía conciliar el sueño. ¿Cómo iba a enfrentar tener que mirar a Sonic a la cara y no sentir tanta pena y rabia al mismo tiempo? La única solución era marcharse de Mobotrópolis, muy lejos y no volver la vista atrás. Total, no creía que nadie la fuera a echar de menos. Estaba decidida y antes de despuntar el alba, se dirigió a la estación de tren con unas pocas cosas en la maleta para empezar de nuevo su vida, aún sin saber dónde.

Sin embargo, esa misma mañana, Sonic y Tails se encaminaban a casa de Amy para pedirle disculpas. Como siempre, el zorro le había llamado la atención al erizo para hacerle saber lo mal que trataba a la pobre chica y al final tenía que reconocer que Tails era como la voz de su conciencia. Si no fuese por el joven zorro no se enteraría de la mitad de las cosas. Él era un espíritu libre y no se preocupaba por las cosas que pasaban a su alrededor. Era una actitud bastante egoísta y lo reconocía, pero ¿qué podía hacer él si siempre había sido así? Cuando llegaron se encontraron con que las ventanas estaban completamente tapadas, por las rendijas no se atisbaba nada de luz y en la puerta había colgada una pequeña nota que decía: "A quien le interese". Ambos leyeron atentamente la carta que dejó Amy como despedida y Sonic se giró rápidamente sobre sus talones ante el asombro de Tails.

- ¿Crees que va en serio?- dijo preocupado- ¿Crees que Amy no regresará más?
Sonic se quedó parado en mitad del camino y apretó los puños con fuerza sin mirarlo.
- Ya regresará- dijo serio- Estoy seguro que volverá.
- ¿Y si no lo hace...?

Sonic no contestó y comenzó a andar nuevamente seguido por el zorro que se había quedado desconcertado por la actitud distante de su amigo. Tails miró una última vez la casa de Amy y sintió mucha pena por ésta.

Continuará.

7 comentarios:

  1. Pobre Amy, es increible lo que un corazon roto puede hacer, ahora lo malo de la realidad tecnologica (osea esta epoca) es que no sabes si has encontrado al verdadero amor o es solo una hermosa mentira.

    Bueno, no tengo mas que agregar ¡Adios!

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  2. Espero y Amy regrese a no ser que regrese con compañía y Sonic lamente no haberle hecho caso .

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  3. Me encanta las historias q haces osea son maravillosas
    Salu2!!

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  4. Tendrías queparticipar en un concurso de historias ! Me ha encantado lo haces muy bien.Ahora veremos como sigue

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    1. Gracias n_n Disfruta de la lectura.

      Saludos.

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