viernes, 3 de marzo de 2017

VIERNES FAN: Ascenso de un rey, Parte 3 (NIKA)

Fanart por Mri

CAPÍTULO 3
El regreso del Caballero del Viento

Se sentaron en una de las amplias sillas. Anna poco después volvió con los cocineros, los cuales colocaron en la mesa una enorme cantidad de viandas. El erizo no pudo evitar ver ansioso la comida, ya que no había almorzado por la ansiedad que le provoóo su inminente cita. Amy tenía una situación similar, ya que tampoco probó alimento por la misma razón.

- Adelante, mis señores. Esperamos que sea de su agrado.
- Pues gracias, Anna; yo si tengo hambre- habló Sonic y comenzó a servirse.
- Te lo agradecemos- dijo Amy.
- Si desean algo más, estaré en la entrada.
- Creo que deberías ser más educado.
- Ya lo sé, por favor, no sigas con eso. Ya tuve suficiente con Percival.
- ¿Así que se atrevió a reñirte? Bueno, me da gusto que no sólo se parezca en lo físico.
- Ja ja ja, qué graciosa.
- ¿Y cuándo volveremos?
- Pues no será pronto. Decidí ayudarlos.
- ¿Qué? ¿Y qué hay de mí?
- Dicen que pueden enviarte de regreso, pero que esa agua rara que usaron sólo alcanza para un viaje más… si en realidad deseas marcharte.
- Ni lo digas. Vinimos juntos y nos iremos juntos.
- Yo quiero que regreses.
- ¿Por qué siempre haces eso? Me excluyes como si fuera un estorbo.
- No se trata de eso. La situación aquí es delicada: desapariciones, magos, monstruos; no quiero que pases por algo así.
- Es mi decisión, tú no piensas en mí, Sonic. Jamás lo haces- dijo la eriza con resentimiento.
En ese momento, Gawaiin y los demás entraron.
- ¿Disfrutan la comida?- preguntó Bors.
- Sí…-dijo Sonic pensativo.
- Es deliciosa. Gracias por su hospitalidad.
- Es lo menos que merece después de involucrarla en este problema. Además, hablamos de nuestro rey, también merece lo mejor- habló Percival.
- Supongo que Sir Sonic le habló ya de la opción de volver- dijo Gawaiin.
- Sí lo hizo, pero decidí quedarme.
- Si ese es su deseo, no la obligaremos a irse- habló la felina.
- Gracias por comprender.
- Bueno, será mejor terminar de cenar. Mañana a primera hora irán a Misty Lake por Calibur. Tendrán que volver antes de la audiencia con Lord Mordred.

La cena prosiguió en silencio, después cada uno se retiró a sus habitaciones para descansar y prepararse para mañana a excepción de Bors, que estaba en los jardines admirando la luna como acostumbraba hacerlo desde su infancia.

- Deberías estar durmiendo- se escuchó una voz cercana.
- ¿Qué estás haciendo aquí?
- Fui a tu habitación a hablar contigo, sabía que te encontraría aquí.
- ¿Qué ocurre, Percival?
- Tú serás quien escolte a Sir Sonic. Vengo a recordarte que seas paciente con él.
- Ya me he dado cuenta de su carácter. No será sencillo, pero podré manejarlo.
- Bien- Percival se retiraba cuando…
- ¿Por qué eres tan familiar con él?
- ¿A qué te refieres?
- En ningún momento lo has llamado Majestad. Eso es raro. Eres muy estricta en relación al protocolo. Por eso Lancelot te puso a cargo en su ausencia.
- Tengo mis motivos, es todo lo que diré.
- Te recuerda a él, ¿cierto?
Percival se paralizó al escucharlo.
- ¿Qué estás diciendo?
- Digo que deberías superarlo y darte otra oportunidad.
- ¿Tú qué sabes lo que siento?
- Entiendo mejor de lo que crees. También vivo añorando lo imposible.
- No quitas el dedo del renglón ¿verdad? Y yo que pensé que tu viaje había puesto orden en tu cabeza.
- Mi mente está tranquila, es mi corazón lo que se niega a tener paz.
- En ese caso… no debiste regresar.
- Tal vez, pero no podía seguir alejado más tiempo, necesitaba volver.
- Sólo espero que fuera por la razón correcta- dijo finalmente la felina para retirarse.
Bors, que nunca había apartado la vista de aquella luna dijo para sí:
- Galahad, viejo amigo, ¿será que realmente nunca podré vencer tu recuerdo?

Amy, mientras tanto, se encontraba sentada en su cama. Sonic hacia lo mismo. Pensativos, sentían que habían sido muy severos con el otro. Las cosas habían cambiado desde su supuesta salida. ¿Habría sido para bien?

A la mañana siguiente, Sonic se levantó un poco antes de lo que era su costumbre y pudo observar a Gawaiin pasando revista a la guardia. Caminaba con un semblante adusto pero gallardo entre las filas, hasta que de repente...

- Esa no es manera de mantener una espada- dijo a un soldado a la vez que propinaba un puñetazo y quitaba su vaina cayendo con fuerza.
- ¿Te parece apropiado para un caballero tener un arma con un filo tan patético? ¿Qué pasaría si el enemigo ataca y tu espada no está en condiciones de ser usada eficientemente?
- Al parecer sigues siendo un bruto, cabeza hueca- se acercó el erizo para ayudar al soldado.
- Levántate- le dijo ofreciéndole su mano.
- Está bien, gracias por su generosidad, mi señor- dijo el otro levantándose rápidamente- Tiene razón Sir Gawaiin, le agradezco hacerme ver mi error.
- Majestad, le pido que por favor confíe en mi juicio y no me corrija frente a los hombres.
- Hay mejores formas de enseñar disciplina. ¿No crees?
- En el campo de batalla no hay espacio para la compasión. Los hombres deben saber esto, ya que es la diferencia entre la vida y la muerte. No sólo de ellos, sino de aquellos que deben proteger. ¿Acaso no es lo que hace un caballero?- repitió el equidna desafiante.
Sonic guardó silencio al escuchar la misma frase que le había dicho a Gawaiin hace tiempo.
- Buenos días, Sir Sonic- se escuchó a Percival quien era acompañada por Bors y Amy.
- Veo que Gawaiin se está haciendo cargo de la guardia como siempre. Toma su posición como capitán del ejército muy en serio- secundó el lobo.
- Tal vez, por ese carácter tan desenfadado, es por lo que tienes más título que de maestro de la corte- dijo con superioridad.
- Si aceptaras mi desafío por tu título, las cosas serían distintas.
- Yo no tengo inconveniente.
- Pero yo sí- interrumpió Percival- En ausencia de Lancelot, yo soy la maestra de protocolo y ningún duelo se llevará a cabo sin la debida autorización del rey.
- No me metan en esto, es asunto suyo.
Amy no pudo evitar ver cierta similitud con los desacuerdos que a veces existían entre sus amigos, pero al final eran disputas amistosas.
- Dejemos esto para otro momento, Sir Sonic debe partir con Bors a Misty Lake ahora. Recuerde la audiencia.
- Bien, bien.

Ambos fueron escoltados a la salida de la ciudad por Percival y Gawaiin. Amy había decidido quedarse en el castillo, lo que le parecía extraño al erizo; pero no había tiempo para eso. Así que tomaron dirección rumbo al bosque; aunque Sonic usaba su típica velocidad. Al parecer para Bors no era difícil seguirlo, ya que mantenía una buena distancia.

- Veo que Percival no exageraba sobre usted.
- Tú tampoco lo haces mal. ¿Qué otras cosas te contaron?- preguntó curioso.
- No muchas como piensa. Lo importante es que Camelot fue salvada gracias a su ayuda. De no ser así, no tendría un reino a cuál servir.
- ¿Viajas mucho?
- Si la ocasión se presta, mi presencia no es tan indispensable en el castillo.
- ¿Y qué es eso de Maestro de la corte?
- Un título que se le da a un caballero de alto nivel. Quiere decir que soy el encargado de la protección y el orden entre los nobles en el palacio.
- Así que, ¿mandas a los ricos?- dijo divertido.
- Por así decirlo- contestó el lobo con una sonrisa.
En poco tiempo llegaron al viejo puente de piedra que indicaba el inicio de Misty Lake.
- Hay que ser muy cautelosos, las cosas son muy diferentes desde que estuvo aquí.
- Bueno, no lograremos nada quedándonos aquí. ¡Vamos!
- ¡Espere!- gritó Bors- ¡Cielos, pero que impaciente!
 Sonic atravesó el puente rápidamente, pero al llegar a las viejas ruinas, varias criaturas con alas saltaron de las columnas y comenzaron a rodearlo.
- Así que la fiesta ya empezó- dijo Sonic en posición de guardia.
Se escuchó un chillido y esos seres comenzaron a embestirlo. El erizo golpeaba a tantos como podía pero demostraban ser más inteligentes al cambiar la estrategia y atacar en grupo. Se convirtieron en una especie de ráfaga oscura que el erizo no pudo detener, golpeándole una y otra vez.
- Bueno, entonces será por las malas- y al terminar la frase saltó para realizar un ataque teledirigido, el cual falló al desintegrarse la columna y rápidamente reagrupándose golpeando su estómago y lanzándolo al suelo. El impacto lo dejó aturdido, las criaturas aprovecharon para volver a atacar pero, en ese instante, Bors se puso en su camino.
- ¡ASTAR EVARANT!- dijo el lobo, y al instante una barrera invisible los protegió. Cuando el ataque prosiguió, levantó ambas manos y volvió a decir:
- ¡SOLIDUS INYEDIC!- cuando lo dijo, las criaturas se paralizaron en seco, dándole tiempo de sacar la espada y atacar.
- ¡DESTELLO LUNAR!- y con ello los seres desaparecieron- ¿Se encuentra bien, Majestad?
- Sí, gracias Bors. ¿Qué fue lo que hiciste?-dijo Sonic levantándose.
- Encantamientos, señor- dijo el lobo.
- ¿Qué?
- Es por mi madre. Se dice que su familia desciende de hechiceros.
- ¡Wow! Caballero y mago. Debe ser asombroso.
- No es mucho- respondió con humildad- En realidad, no me gusta usar ese poder a menos que la situación lo exija.
- ¿Y tu espada? ¿Cómo hace eso?
- Perteneció a mi padre. Es el arma ancestral de mi familia, sólo canaliza tu energía y la lanza contra los enemigos.
- Entonces, ¿no es un arma sagrada?
- No. En este reino sólo existen 4 espadas sagradas otorgadas por los dioses, una de ellas es Caliburn.
- Ya veo… Aun así creo que eres mejor de lo que esperaba- confesó el erizo con una sonrisa.
- Agradezco el cumplido, pero hay que seguir.
La marcha prosiguió hasta llegar a la amplia planicie donde Sonic venciera al Mist Dragón pero, de repente, Bors alzó el brazo, impidiendo continuar.
- ¿Qué pasa?
- Sígame, hay que escondernos.
Haciendo caso al caballero, se ocultaron entre las ruinas. Observaron a una sombra en medio del terreno.
- ¿Qué pasa?- preguntó el erizo.
- Está a punto de hacer una invocación- dijo el lobo.
- ¿Cómo lo sabes?
- Se comienza a concentrar gran cantidad de magia en la zona. Traer a seres de otras dimensiones exige un enorme gasto de energía y el terreno abierto facilita el proceso.
- Sí que sabes de esto.
- Tengo que hacerlo; después de todo, yo lo traje de vuelta.
- Eso tiene sentido. Tú usaste esa agua rara que les dio Nimue para hacerlo.
- Es correcto.
De repente, la sombra levantó los brazos hacia los lados y comenzó a hablar.
"Ifaras zaras yezaras, Ifaris zaris yezarick"
- Eso fue lo que escuche antes de llegar aquí.
- El ifaras, uno de los hechizos prohibidos.
- ¿Prohibido?
- ¡Bestia legendaria que cayó en esta tierra, yo te libero de tu prisión eterna, atiende mi llamado!
La tierra comenzó a vibrar y una columna de luz se formó y, de ella, una enorme garra se abrió paso hasta que salió finalmente. El Mist Dragón había vuelto.
- ¿Pero qué hace de vuelta esa cosa? Yo lo vencí.
- Por eso es tan peligroso ese encantamiento. Puede ser usado incluso para traer individuos o criaturas desde el umbral de la muerte.
- Genial. Ahora incluso hay que lidiar con fantasmas, ¿no?
- No pueden esconderse de mí- dijo aquella sombra- Ya deben saber que la magia detecta magia. ¿No es así, Sir Bors?
Al escuchar su nombre, el caballero salió junto con el erizo.
- He escuchado historias sobre los Filistar. Una de las más respetadas familias mágicas de la antigüedad. Es una pena que sea el último miembro vivo, ¿no lo cree?
- Se quién es usted, madame, pero me gustaría comprobarlo.
- ¡Oh, lo lamento! ¿Qué pasa con mis modales? Pues yo soy...- y al decirlo se levantó la capucha mostrando su rostro.
Al verla Sonic quedo sorprendido. Guardaba mucho parecido con Merlina, sólo que mucho mayor y con el cabello encanecido.
- Majestad, es un placer conocerlo. Yo me llamo Morgan. Supongo que los caballeros de la Mesa Redonda le han hablado de mí- continuó inclinando la cabeza.
- Sí lo hicieron, y ya que estás aquí, ¿tú robaste el cetro de Merlina?
- Sir Sonic, por favor…
- Directo al punto. Su reputación le precede. Pues, si quiere saberlo, así es. Pero yo no lo llamaría robo, sólo tomé lo que es mío por derecho.
- Según sé, esa cosa pertenecía a Merlín.
- El cetro ha estado en mi familia por generaciones. Si mi tonta y débil sobrina no pudo manejarlo, entonces debe hacerlo alguien más capaz.
- Pero, por lo que veo, no eres mejor que ella-contestó desafiante.
- Esa actitud suya y esa lengua le traerán problemas en el futuro, pero no seré yo quien dé lecciones. Dejaré que el dragón lo haga por mí. Buena suerte, Rey. Créame que la necesitará.
Con esto, Morgan desapareció y el dragón avanzo.
- Hay que acabar con esta lagartija.
- No. Usted continúe, Majestad. Yo me encargaré-dijo el lobo.
- ¿Estás seguro?
- Los muertos que son traídos con el Ifaras son el doble de fuertes de lo que eran en vida. Sin su espada no tendría oportunidad, así que le daré tiempo.
- Muy bien, volveré pronto.
- Suerte. Ahora, váyase.
El erizo comenzó a correr de frente, pero justo cuando el dragón se disponía a atacarlo...
- ¡DESTELLO LUNAR!
El ataque dio justo en la cabeza de la criatura, distrayéndolo y dándole oportunidad a Sonic de continuar. Avanzó tan rápido como los obstáculos se lo permitían, hasta que en el último tramo usó un impulso sónico y en instantes se encontró frente al gran árbol, donde en la saliente de roca se encontraba clavada la Espada Sagrada.
- Y aquí vamos otra vez- dijo el erizo comenzando a saltar sobre las rocas para subir. Cuando llegó, tomó la espada por el mango con ambas manos.
- Esto del déjà vu se vuelve molesto- y al decirlo, elevó los brazos y la espada salió de la roca seguida de una pequeña luz.
- ¿Qué tal, Calibur? Deja de ser holgazán y despierta ya.
- ¿A quién llamas holgazán, erizo patán?- dijo Caliburn molesto- Veo que el tiempo no te ha enseñado buenos modales.
- También me da gusto verte amigo.
- Y hablando de eso. ¿Por qué volviste?
- Larga historia. Te cuento luego. Hay trabajo que hacer.

Mientras tanto, Bors enfrentaba a la bestia. Había conseguido asestar varios golpes con su espada, pero la piel del monstruo se había vuelto impenetrable y el evadirlo lo desgastaba cada vez más. De repente el dragón se elevó, volando a gran velocidad con la intención de embestirlo. Entonces el caballero no tuvo otra alternativa.

- ¡SOLIDUS INYEDIC!- el dragón se detuvo, pero poco a poco recuperaba la movilidad, signo de que era demasiado poderoso para detener con encantamientos simples.
- No soportaré mucho- dijo el lobo exhausto por el combate.
- ¡BORS, A UN LADO!- Se escuchó un grito. El lobo volteó y vio a Sonic acercarse a toda velocidad. Logró apartarse a tiempo y el erizo, de un salto y girando sobre sí con espada en mano, golpeó al dragón en el aire y lo hizo retroceder.
- Hola, pequeñín. ¿Me extrañaste?
- GROAR - se oyó el rugido de la bestia.
- Tomaré eso como un sí. ¿Estás listo, Caliburn?
- ¡JA! Hablas con la Espada Sagrada. ¿Tú qué crees?
- Era sólo cortesía. Es hora de revivir viejos tiempos.
Con ello, nuevamente se lanzaron al ataque. Cada golpe y embestida del monstruo era esquivado por Sonic con agilidad y velocidad. Bors admiraba asombrado la destreza que el erizo mostraba, algo que tomaba a un guerrero promedio dominar años, lo hacía ver sencillo, como si se tratara de un juego.
- Me cansé de esto. Tengo cosas que hacer, así que...- Sonic saltó nuevamente e hizo un Spin Dash con espada en mano. El monstruo recibió todo el impacto en su cuerno, partiéndolo al instante y desapareció en una columna de humo. El erizo aterrizó en el suelo de espaldas y se giró para observar.
- ¡Uf! Fue más difícil que la última vez pero sigue siendo un debilucho.
- ¡Tonto!- replicó la espada- ¿Qué te he dicho sobre subestimar al enemigo?
- Ya, ya... no comiences con sermones.
- Lo que Lancelot y los demás me contaron se queda corto. Realmente es un guerrero admirable, Majestad- habló el lobo- Y gran Caliburn, le doy la bienvenida.
- Gracias, Sir caballero. Me da gusto que haya algunos que sí me muestren el respeto que merezco.
- Si tú lo dices…
- No se moleste con él, pienso que nunca ha estado en mejores manos.
- Bueno…-Caliburn cerró sus ojos y suspiró- yo también lo creo. Ahora, sir Sonic, ¿qué es lo que pasa?
- En el camino te lo diremos. Hay que volver a la ciudad cuanto antes
Dicho esto los 3 comenzaron a avanzar.

Mientras tanto, el palacio estaba muy activo por la inminente llegada de Lord Mordred. No era como si nunca hubiera aparecido, pero sería la primera ocasión que sería recibido por el Monarca en persona. Así que cada detalle debía ser cuidado para no causar mayores incidentes. Percival y Gawaiin tomaban todas las disposiciones y Amy, quien también debía estar presente, era preparada por Anna y otras doncellas, Se le había puesto un vestido de gala verde con mangas largas, zapatillas doradas y una pequeña tiara en su cabeza.

- Es un poco pesado el vestido- dijo la eriza incómoda.
- Lo lamentamos, pero fueron instrucciones de sir Percival-contestó Anna.
- No te preocupes, lo entiendo.
- Lady Amy, ¿puedo pasar?- preguntaron tras la puerta.
- Sí, claro.
Percival apareció y se dirigió a Anna:
- Han hecho un espléndido trabajo. Por favor, déjennos solas.
- Como desee- y las doncellas salieron.
- Nuevamente nos disculpamos. Sé que esta situación no le concierne, pero es necesario dar buena impresión.
- Por favor, dejen de pedir disculpas. Fue mi decisión quedarme, ¿recuerda?
- Gracias por su comprensión.
- ¿Y Sonic aún no llega?
- No, pero debe estar en camino. Ahora, sígame, yo la llevaré al salón del trono.
Amy, guiada por Percival, salió de la habitación y comenzaron a recorrer más y más pasillos hasta llegar a uno donde sus muros estaban decorados con hermosos murales.
- ¡Qué bellos!
- Cuentan la historia de la llegada de los dioses.
- ¿Dioses?
- Sí. Se dice que hace siglos, Camelot fue el punto por donde las fuerzas oscuras salían para aterrorizar al mundo. Fue entonces cuando desesperados los mortales oraron para que su tribulación se acabase; oración que fue escuchada y la salvación llegó en la forma de las Espadas Sagradas, las cuales fueron entregadas a 3 nobles de corazón para combatir el mal, guiados por un Dios que poseía la más poderosa de ellas: Excalibur.
- ¿Excalibur? Ya he oído ese nombre antes.
- Con la ayuda de esas armas sagradas, la puerta del mal fue cerrada y para asegurarse de ello, las espadas permanecieron en el mundo mortal y su legado ha pasado a través de las generaciones sólo a los más dignos.
- Increíble historia. Entonces, esa espada que fueron a buscar... ¿es una de esas?
- En efecto.
En las murallas exteriores, Bors, Sonic y Calibur aparecían y Gawaiin los recibió:
- Llegan a tiempo, Mordred no tarda en aparecerse.
- Gawaiin, tú y Percival me deben una explicación sobre lo que ocurrió con Lady Nimue. Recuérdalo- dijo Calibur.
- Eso será en otro momento, hay que preparar a su Majestad para recibir a su invitado- dijo el lobo conciliadoramente.
- ¿Prepararme?
- Gawaiin, ¿el atuendo de gala está listo?
- Espera en sus habitaciones.
- Bien, andando mi señor, yo le ayudaré.
- Oigan, esperen, ¿me tengo que vestir?
- ¿Acaso tiene miedo, sir Sonic?
- ¡Cállate, palillo gigante!
- Vamos, no es hora de esto-dijo Bors empujando al erizo suavemente.
- Será muy divertido- mencionó el equidna.
En poco tiempo, Sonic con ayuda del caballero estaba preparado.
- Tranquilícese, Majestad- decía el lobo colocando la capa-Debe estar sereno.
- No me siento nada cómodo.
- Casi se ve como un rey- dijo Calibur que estaba a su lado.
- Sí que extrañaba tus frases de apoyo.
- Bueno, es todo, no lo olvide, debe permanecer callado mientras Lord Mordred hable y no caer en sus provocaciones. Ese tipo es astuto y aprovechará cualquier descuido para desacreditarlo frente a la corte.
- Lo intentaré- dijo Sonic con fastidio.
- Sir Sonic, es momento de probar que no sólo como caballero puede hacer lo mejor. Sé que no me decepcionará- habló Calibur.
- No olvide que sus caballeros y su pueblo lo respaldan-dijo el lobo sonriendo.
El erizo los observó sorprendido; después sonrió y levantó el pulgar.
- No hay problema.
Era momento de probarse a sí mismo.



¡Y hasta aquí la fantástica historia de NIKA! Pero si quieren saber qué sigue, pueden continuar leyéndola en su Fanfiction: Nika-Ericius 

Espero que hayan disfrutado y les invito a que compartan con los demás todo lo que deseen: fanarts, fanficciones, cosplay... Este es su rincón particular para mostrarse a los demás y que conozcan su trabajo. ¡Anímense!

Saludos, Rinoa83.

3 comentarios:

  1. Muy bueno! Se pone cada vez mejor. Indudablemente voy a seguir leyendo la historia. Saludos!

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  2. ¡Está genial! Hace mucho que no venía a la casita.
    ¡Gracias por compartir ésta historia!

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  3. Genial historia muchas gracias por compartirla Esther saludos y buen fin de semana.

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